Muchas enfermedades crónicas pueden prevenirse si cambiamos algunos hábitos de vida por prácticas saludables.
Rosana Elizabeth Maidana*
Una dieta inadecuada y el exceso de peso pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes, que son las principales causas de mortalidad en todo el mundo. Es por ello por lo que prevenir el exceso de peso en adultos -así como otras enfermedades crónicas- requiere un enfoque multifactorial que incluya cambios en el estilo de vida, educación sobre nutrición y la promoción de la actividad física.
Con este fin, desde En Casa Córdoba nos focalizamos en aconsejar, acompañar y brindar herramientas factibles de aplicación en la vida cotidiana, para mejorar el estilo de vida de los adultos a partir de la alimentación.
Asimismo, algunos alimentos contienen compuestos que pueden ayudar a prevenir el cáncer, como por ejemplo el sulforafano en el brócoli y otras verduras crucíferas que pueden reducir el riesgo de cáncer de mama y de próstata.
Una alimentación saludable también puede prevenir y controlar la diabetes. Incluir alimentos ricos en fibra como cereales integrales, legumbres, frutas y verduras, reduce el riesgo de desarrollar la diabetes tipo 2, al mejorar la sensibilidad a la insulina. Limitar el consumo de alimentos ricos en azúcares y carbohidratos refinados colabora para el control de los niveles de azúcar en la sangre y previene las complicaciones asociadas con este factor de riesgo.
Por otra parte, algunos alimentos, como los pescados grasos ricos en Omega-3, pueden mejorar la función cerebral y reducir el riesgo de trastornos neuropsiquiátricos, como la depresión y la ansiedad.
Formas de prevención
Es importante recordar que una alimentación saludable no es la única forma de prevenir las enfermedades crónicas. Resulta de valor seguir un estilo de vida saludable en general, lo que incluye hacer ejercicio regularmente, no fumar, dormir lo suficiente y reducir el estrés. Una alimentación saludable es sólo una parte de un estilo de vida sano, pero resulta determinante para ayudar a prevenir y controlar muchas enfermedades crónicas.Sabemos que lograr estos cambios de estilo de vida puede resultar difícil, y por eso es importante contar con el acompañamiento de un nutricionista que aborde las necesidades específicas de cada persona y ayude a alcanzar las metas personales de salud.
La generación de hábitos saludables puede ser un proceso complejo y difícil para muchas personas. Uno de los mayores desafíos para adoptarlos y mantenerlos es superar la resistencia al cambio. Las personas tienden a aferrarse a sus viejas costumbres, incluso si saben que no son saludables, simplemente porque son familiares y cómodas. Además, a menudo se sienten abrumadas por la cantidad de cambios que deben hacer para mejorar su salud, lo que puede dificultar el proceso.
Otra dificultad en este camino es la tentación de volver a los viejos hábitos poco saludables. Las personas pueden tener éxito durante un tiempo, pero luego recaen en sus viejas costumbres debido a la falta de apoyo, de recompensa inmediata y de satisfacción con los resultados. Para superar esto, es importante establecer metas realistas y celebrar los pequeños logros en el camino hacia un estilo de vida más saludable.
El acompañamiento de un profesional licenciado en Nutrición puede ser de gran ayuda para aprender las habilidades y conocimientos necesarios para mantener un estilo de vida saludable a largo plazo, además de brindar apoyo y motivación en todo el proceso.
Educación personalizada
* Licenciada en Nutrición (MP 4121). Coordinadora nutricional de En Casa Córdoba.

