La mayoría de las personas de más de 65 años viven solas. Si bien es importante respetar su decisión, más aún es acompañarlos para que el vivir solo no signifique sentirse solo. El rol fundamental de los familiares y la complementariedad con las o los acompañantes.

La soledad no deseada en los adultos mayores ha sido considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un problema de salud. Sus efectos pueden ser múltiples y muchos de ellos están asociados a un mayor riesgo de deterioro cognitivo, desarrollo de demencias, depresión y ansiedad.

La falta de relaciones sociales puede, también, generar consecuencias de otro tipo como mayor consumo de alcohol, mortalidad prematura en obesos, malnutrición y peor control de las enfermedades cardiovasculares o diabetes, todo en detrimento de la calidad de vida de las personas. 

“Un alto porcentaje de adultos mayores en el mundo vive solo. Muchas veces es porque ellos lo quieren y es importante respetar sus decisiones, pero también es vital asegurarse de que tengan el acompañamiento necesario para que puedan mantener esta independencia de manera digna. Es relevante destacar que la clave aquí no es la soledad objetiva, de vivir solo, sino de sentirse solo por la pérdida de vínculos”, explica el Dr. Simón Fernández, médico especialista en clínica médica (MN 103576) y Director Médico de En Casa, organización con más de 30 años de experiencia en soluciones de salud en el hogar e internaciones domiciliarias. 

Con los avances de la medicina y el aumento de la expectativa de vida se generan más situaciones de dependencia y menos tiempo de los familiares para dedicarle a sus seres queridos. Si bien hay más herramientas tecnológicas para comunicarnos a la distancia, se dan menos momentos compartidos en persona. 

La OMS describe a la soledad no deseada como una de las mayores problemáticas en el deterioro de la salud y como un posible puente a niveles de dependencia. La soledad y el estrés se apoderan de la salud mental de los mayores de 65 años. Sentirse solo daña el cerebro y el sistema inmunológico. Demencias como el Alzheimer se vuelven más probables por la falta de estimulación y relaciones sociales, las cuales facilitan y ayudan a mejorar la capacidad de aprendizaje y aumentan la autonomía. 

«Los seres humanos somos seres interdependientes. Necesitamos de las relaciones, la interacción y de la participación. Es por esto que es necesario estimular el contacto social activo y participativo de las personas mayores para aumentar la autonomía y disminuir el aislamiento social”, agrega el especialista. 

¿Cómo acompañar a los adultos y evitar la soledad no deseada?

¿Qué puede hacer la familia?

“Las relaciones familiares son cruciales en las personas mayores. La familia representa, sin lugar a dudas, el primero y el más importante de los recursos en el suministro de apoyo, tanto material como afectivo, con que cuentan los mayores ante posibles situaciones de necesidad originadas, por ejemplo, por el deterioro del estado de la salud. La tranquilidad que proporciona una buena relación familiar, disminuye la incertidumbre que muchos mayores declaran, cuando imaginan acontecimientos venideros en los que aparecen dificultades físicas o mentales que les impidan desarrollar una vida autónoma”,  explica el Dr. Fernández.

Llegado dicho momento resultará determinante en los familiares, la predisposición y la actitud positiva, que debe ofrecer el apoyo necesario cuando se la requiera.

El rol de los acompañantes

La premisa principal de un cuidador, cuidadora o acompañante es fortalecer las capacidades de la persona mayor y su confianza para crear sus propias respuestas frente a la situación de soledad.

“Se debe trabajar con el adulto mayor en un plan individualizado basado en sus propias necesidades y características, contemplando el conjunto de las actividades de la vida cotidiana y el apoyo afectivo, familiar y social.  El principal objetivo es transformar el día a día de la persona, logrando mejorar su autopercepción, empoderándola y disminuyendo los sentimientos de soledad”, explica el médico.

Es importante que el personal que acompañe a los adultos mayores cuente con diferentes herramientas tales como:

  • Un cronograma de actividades rutinarias que incluya horarios de comida, baño, cambios de ropa y sueño. 
  • Un plan de estimulación cognitiva y otro de actividad física o movimiento de manera regular y diaria. En este punto es importante ofrecer más de una opción para trabajar, con alternativas diferentes, de modo que el adulto pueda elegir.
  • Un programa de ocio, con música o programas de entretenimiento que sean del agrado de la persona, tales como mirar fotografías o realizar alguna actividad de relajación para generar un clima de tranquilidad.

La integración entre familiares y acompañantes

“Es fundamental establecer un mutuo acuerdo entre la persona mayor, la familia y los profesionales que la acompañan para definir acciones y responsabilidades concretas. Estas acciones tendrán como objetivo lograr un conjunto de actividades con un ritmo adecuado que favorezca disminuir la soledad. Es esencial contar con el apoyo de la familia para el aporte de los recursos necesarios y crear oportunidades que faciliten el vínculo afectivo”, concluye el Director Médico de En Casa.

Al momento de contratar a un cuidador o cuidadora, desde En Casa se recomienda a los familiares entender las necesidades de asistencia del adulto o la adulta mayor y poder detallar al máximo las tareas que se precisan de quien la o lo asista. Respecto del o la aspirante al trabajo, es importante que cuente con la experiencia necesaria para realizar bien el trabajo y tener referencias de trabajos anteriores. 

Acerca de En Casa

En Casa cuenta con más de 30 años de experiencia en el diseño de soluciones de internación domiciliaria y cuidados de la salud en el hogar en la Argentina. Desde 1991 ha asistido a más de 50.000 personas, adultos y niños con enfermedades crónicas o agudas. Ya sea que se trate de curaciones simples o patologías complejas, el equipo de En Casa diseña la solución adecuada y la implementa en el hogar, ayudando a lograr una mejor experiencia para el paciente y su entorno. Actualmente cuenta con un plantel de más de 1.000 profesionales de distintas disciplinas con experiencia y formación especializada y actualización permanente para optimizar la calidad de vida del paciente y su familia mediante la excelencia en la calidad de servicios.