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El “día después” del ACV: tips para la rehabilitación motora en el hogar

Pueden pasar varios días luego del accidente cerebrovascular hasta que la persona retorna a su hogar. Y al volver, ya nada es lo mismo. La importancia de la rehabilitación y qué hacer para ayudar a su mejora con pequeños cambios en la casa.

El accidente cerebrovascular, también conocido como ACV, es una enfermedad del cerebro que ocurre cuando se interrumpe la circulación de la sangre  que llega al mismo. Se puede dar por una interrupción tipo bloqueo (lo que se denomina ACV isquémico) o bien por la rotura de un vaso sanguíneo (conocido como ACV hemorrágico) que provoca el sangrado dentro o alrededor del cerebro. Debido a esta interrupción, el tejido cerebral no recibe la irrigación sanguínea necesaria, por lo que no recibe el oxígeno y los nutrientes necesarios, generando que las células se dañen o mueran, dando como resultado signos y síntomas a niveles físico y psíquico en el paciente, comúnmente llamados secuelas.

¿Cómo ayudar a una persona que sufrió un ACV y regresa a su casa a recuperarse?

“Es común que al regresar a su casa luego de haber estado internada por un determinado tiempo, según la complejidad del ACV, la persona llegue y sé de cuenta de que nada volverá a ser como antes. Necesitará de diferentes soportes para retomar su vida cotidiana y es en ese momento cuando comienza el cuidado paliativo en domicilio. A partir de ese entonces, un equipo de profesionales – entre ellos médicos, enfermeros, terapistas, kinesiólogos y/o fonoaudiólogos, según las necesidades – trabajan juntos para darle a la persona y a su familia el apoyo y la contención que necesitan, en el camino de rehabilitación, que muchas veces es largo”, explica el Dr. Alejandro Nespral, (M.N. 114.305), médico especializado en Cuidados Paliativos y Coordinador del Programa Nacional de Cuidados Paliativos de En Casa, organización con más de 30 años de experiencia en el diseño de soluciones de internación domiciliaria y cuidados de salud en el hogar. 

En lo que respecta a los accidentes cerebrovasculares, la rehabilitación motora suele ser la principal necesidad y para ello cobra vital importancia el tratamiento kinesiológico.

“El papel del kinesiólogo se basa en preparar y educar a la familia para recibir al paciente en un domicilio que debe ser, en la medida de lo posible, adaptado para el paciente. Al comienzo el enfoque de la rehabilitación se basa en el acompañamiento y tratamiento de síntomas como el dolor, ya que la hemiplejía, secuela predominante en el paciente con ACV, le genera, muchas veces, dolores a veces intolerables”, explica la Lic. Cecilia Vázquez, kinesióloga de En Casa, especializada en cuidados paliativos.

Es por ello que tanto profesionales de la salud como los familiares deben saber cuidar el cuerpo de la persona de posiciones viciosas que generan aumento del dolor. Se comienza con el uso de técnicas kinésicas como movilización y estimulación general; para luego preparar músculos y articulaciones para que, en conjunto, ayuden al hemicuerpo que aún se encuentra paralizado y sin respuesta, a moverse y adaptarse a nuevos patrones de movimiento.

A su vez, es muy importante que la familia esté al tanto y consciente tanto del trato con su familiar como con los objetivos propuestos, entendiendo que cada paciente es único y que su tiempo de recuperación también lo es.

“También es relevante que quienes conviven o cuidan de la persona sean educadas sobre el uso de ortesis, dispositivos externos que se colocan para modificar aspectos funcionales del sistema locomotor. Estos ayudan a la persona a reiniciar sus actividades, aprendiendo a usar un cuerpo nuevo, reeducando el mismo para que logre la mayor autonomía posible y, por ende, mejore su calidad de vida. De a poco la persona comienza a sentirse útil e independiente otra vez, logrando de a poco alimentarse por sí mismo y sentarse en la cama sin caerse, por citar solo algunos ejemplos de la vida diaria”, agrega Vázquez.

La vuelta al hogar no es fácil, y a veces no se cuenta con los medios necesarios para hacer las modificaciones y adaptaciones que requiere la persona para que su vida sea más fácil, por lo que los especialistas de En Casa hacen algunas recomendaciones simples, que pueden ser aplicadas desde el primer día en el hogar:

No excluir a la persona que está en recuperación del resto de las actividades de la casa como, por ejemplo, las comidas diarias. No aislarlo e incluirlo en los momentos de reunión.
En la medida de lo posible, la persona debe contar con una habitación amplia, iluminada y confortable.
 
Proveer ropa cómoda que pueda colocarse y sacarse fácilmente. Reemplazar remeras por camisas y facilitarle calzadores para poder ponerse los zapatos con mayor simpleza.
 
Colocar  pasamanos o barandas en los lugares donde haya escalones y, sobre todo, en el baño. Cuando la persona en rehabilitación comience a deambular debe tener de donde agarrarse para ganar mayor seguridad y autonomía.
 
Asimismo, cuando el familiar comience a movilizarse, retirar objetos que puedan resultar peligrosos como alfombras de los pisos, para evitar caídas, o cualquiera que obstruya el paso.
 
Respetar los horarios de descanso e ir aumentando las visitas de manera gradual.
 
Respecto a la rehabilitación cognitiva, realizar lo antes posible actividades de memoria y estimulación del lenguaje, que en algunos casos se encuentran afectados.
 
No olvidar que el paciente es un adulto que debe ser respetado, comprendido y acompañado. Debe ser ayudado para que, de a poco, logre mayor autonomía.
 
 

“Los equipos médicos deben acompañar y asesorar a la familia. Es algo fundamental, ya que sus familiares y amigos son el principal soporte físico y emocional del paciente, y una parte muy importante del equipo. No hay principal cuidador que la familia”, concluye Vázquez.

Acerca de En Casa

En Casa cuenta con más de 30 años de experiencia en el diseño de soluciones de internación domiciliaria y cuidados de la salud en el hogar en la Argentina.

Desde 1991 ha asistido a más de 50.000 personas, adultos y niños con enfermedades crónicas o agudas. Ya sea que se trate de curaciones simples o patologías complejas, el equipo de En Casa diseña la solución adecuada y la implementa en el hogar, ayudando a lograr una mejor experiencia para el paciente y su entorno. Actualmente cuenta con un plantel de más de 1.000 profesionales de distintas disciplinas con experiencia y formación especializada y actualización permanente para optimizar la calidad de vida del paciente y su familia mediante la excelencia en la calidad de servicios.